El juego como herramienta de difusión y educación científica


Juegos y ciencia

Durante los últimos años, los juegos de mesa han tenido un importante resurgimiento en Chile, transformándose en todo un fenómeno y un importante aliado en esta época de pandemia, provocada por el COVID-19. A raíz de esto, y desde ya hace un tiempo, se han querido llevar los juegos de mesa al contexto educativo, cada año surgen más y más títulos que ofrecen no solo la posibilidad de pasar un buen rato, sino que de afianzar contenidos específicos, desarrollar habilidades como el trabajo en equipo o la resolución pacífica de conflictos, o bien,  educar a una población con respecto a un tema en particular. Sobre estos temas, pudimos conversar con tres personas ligadas a esta área, cada uno desde una vereda distinta.


  En primer lugar, contactamos a Pablo Tello, biólogo marino, bachillerato internacional y profesor de biología del Santiago College, quien destaca las posibilidades que entregan los juegos educativos, al permitir introducir un componente lúdico en el aprendizaje. “Los niños no se dan cuenta que van aprendiendo y adquiriendo vocabulario, conocimiento y en muchos casos van adquiriendo personalidad, porque hay chicos que son un poco tímidos, pero al jugar, van mostrando personalidad, que muchas veces dentro de una clase no se da.” 


  Según el biólogo, los juegos deben estar bien diseñados, para que cumplan con los objetivos pedagógicos y hagan que la instancia sea provechosa, tanto para el profesor como para los alumnos.


  En cuanto al uso de juegos de mesa como mecanismo de difusión científica, y en relación con su área de trabajo, el biólogo señala que los juegos permiten entablar didácticamente múltiples relaciones entre seres vivos distintos, otorgando la posibilidad de ir más allá de las palabras o videos que se puedan mostrar en clases, utilizando la interacción como medio de enseñanza.



  Misma opinión comparte Daniel Barria, director ejecutivo de la fundación Observatorio del Juego, centro de estudio que promueve el juego como mecanismo de motivación y aprendizaje participativo para estudiantes, quien afirma que los juegos son una poderosa herramienta tanto como artefacto educativo, como medio de difusión científica. “Estamos habituados a herramientas más planas, pensando en un libro, o quizás un video, que puede ser interactivo o no, donde se puede tener un recurso audiovisual, pero la virtud del juego de mesa es que es en 3D, o sea yo puedo asir, tocar los conocimientos, puedo aprehenderlos, puedo conocer la textura, las figuras, puedo ubicarlas en un plano, y al hacerlo, generar una mejor asimilación de los contenidos”, señala. Paralelamente, destaca el rol que juega el arte y el diseño, el cual desempeña una doble faceta: Por un lado atrae a los usuarios por su belleza y por el otro lado, representa una realidad, facilitando la comprensión y construcción de modelos mentales que luego el alumno aplica. “Hay muchas cosas que son divertidas, hay museos que son divertidos, pero al ser un juego, la característica principal que destaca por sobre otras herramientas, tiene que ver con esa capacidad de emocionar, de ser divertido, de generar gusto. Entonces yo lo asocio, en ese aspecto, como con el arte, el arte tiene esto de  generar emociones positivas y el juego de mesa, el juego en general, tiene la posibilidad de generar estas emociones positivas, entonces se asocian cosas que pueden ser un poquito más áridas, como la ciencia, al asociarla con juegos o con diversión, se genera una asociación positiva que mezcla lo divertido con un contenido, en este caso la ciencia.”

  En esta misma línea, Diego Soler, jefe de área de ciencias del colegio San Miguel Arcángel, nos comenta: “... divulgar el conocimiento es muy importante para las ciencias, pero el juego es mucho más que divulgar, es un espacio que permite aprendizaje integral. Esto ya que un juego con fines de divulgación científica permite a los estudiantes aprender a disfrutar del contenido y, junto con ello, desarrollar la curiosidad, creatividad e interés por conocer. Esto es muy importante, ya que las actitudes científicas son difíciles de enseñar de forma explícita y el juego puede ser una herramienta central para desarrollarlas formalmente en la escuela.” Diego, además destaca desde su experiencia y las de sus pares, buenos resultados, sobretodo en cursos de primer nivel, para cerrar o iniciar contenidos, también en el área de matemáticas, para enseñar los puntos cardinales, el plano cartesiano, rotaciones, traslaciones, entre otros.

  Nuestra invitación queda abierta al público, para atreverse y probar los juegos educativos de ciencias, no solo los de Within Play, sino que estar abiertos a probar distintas experiencias, disfrutar de buenos momentos y al mismo tiempo aprender una que otra cosa nueva.